Resumen
Sign.Plus no intenta ser DocuSign. Eso es lo primero que se nota, y es justo lo que la hace interesante. Desarrollada por Alohi SA, una empresa suiza centrada en la privacidad que también opera Fax.Plus y Scan.Plus, Sign.Plus aborda la firma electrónica de forma deliberadamente escueta: quitar lo que estorba sin ceder en cumplimiento normativo. Quien haya peleado alguna vez con una plataforma de firma de las de siempre entiende enseguida por qué importa.
Al producto se le nota dónde pone el acento. La mayoría de las herramientas de firma electrónica parecen software empresarial con una capa de pintura nueva; Sign.Plus parece una app de consumo que además cumple lo que exige el trabajo. Subimos un contrato, colocamos tres campos de firma y se lo enviamos a nuestro firmante de pruebas en 97 segundos, cronómetro en mano. Sin tutorial, sin asistente de configuración, sin demo que haya que concertar antes. Arrastrar, soltar, enviar.
Pero no confunda simplicidad con debilidad. Sign.Plus tiene un respaldo normativo serio: ESIGN Act y UETA en EE.UU., eIDAS en la UE y, ahí está la diferencia de verdad, cumplimiento ZertES en Suiza. Este último importa más de lo que la mayoría cree. ZertES es la Ley Federal Suiza de Firma Electrónica, y su soporte posiciona a Sign.Plus como la opción evidente para bufetes jurídicos y financieros suizos que necesitan cumplir la normativa de su propio país. Ninguna otra plataforma en este rango de precios ofrece ese trío.
La plataforma funciona como aplicación web, con apps nativas pulidas para iOS y Android, y una API REST limpia para desarrolladores. Cada suscripción de pago incluye Scan.Plus Pro sin coste adicional, el escáner de documentos móvil de Alohi, que enlaza directamente con el flujo de firma.
El nicho de Sign.Plus
Esta es una plataforma para quien prefiere la claridad a la complejidad. Diseñadores autónomos que mandan contratos, despachos pequeños que cierran una minuta, startups europeas que necesitan eIDAS sin tarifas de gran cuenta, agencias con un puñado de acuerdos al mes. Si tu volumen de firma es moderado pero tus exigencias de cumplimiento no lo son, y no te apetece pelearte con conectores de Salesforce que no vas a usar, Sign.Plus está hecho para ti.
En la práctica: firmar un documento
Un contrato de prestación de una página, redactado para la prueba, subido, firmado por nosotros, enviado a un segundo firmante y firmado por él: recorrimos el proceso entero sobre la interfaz española, en vez de describir las pantallas desde las páginas de marketing. Todo lo que sigue sale de esa sesión.
Subir el documento y elegir camino
La pestaña Firmar abre una sola tarjeta con una zona de carga. Con el archivo dentro quedan dos botones y ninguna otra decisión: Firmar yo mismo o Solicitar firma. Ahí se acaba la arquitectura del producto. No hay sobre, ni proyecto, ni objeto de flujo que crear antes de empezar, y de ahí sale buena parte del 92 en facilidad de uso.

Firmar uno mismo
Firmar yo mismo abre el editor directamente. La columna Campos ofrece Firma, Iniciales, Fecha, Texto y Casilla de verificación: arrastra un campo a la página y se rellena ahí mismo.
El cuadro de firma tiene cuatro pestañas, Tipo, Dibujar, Subir e Historial, y las mismas cuatro sirven para las iniciales. Dibujar acepta el trazo con ratón o dedo y ofrece un botón Limpiar para repetirlo, que es lo que se agradece cuando la primera pasada sale torcida. Sobre los botones aparece el consentimiento: «Al hacer clic en Confirmar, estoy de acuerdo en que esta es una representación legal de mi firma.»

Colocar los campos restantes lleva menos de un minuto. Se anclan donde haces clic, sin rejilla impuesta, y se alinean rápido sobre una línea impresa.

Pedir la firma a un tercero
El otro camino es un asistente de cuatro pasos: Añadir Documentos, Añadir destinatarios, Añadir Campos, Revisar, con la barra de progreso siempre visible.
Por destinatario: nombre, correo y un rol, Necesita Firmar, Recibe una copia o Firma en persona. El botón Añadir paso de firma crea un orden secuencial, de modo que el segundo firmante solo recibe el aviso cuando el primero ha terminado. Es una función de flujo de verdad, y está sin contrato enterprise.

La verificación de identidad se ajusta aquí mismo, destinatario por destinatario, bajo Método de verificación: Código de acceso, Código SMS o Verificación de Identidad, esta última anunciada como «Verificación impulsada por IA», con la nota de que será requerida para acceder al documento.
El menú enseña las tres a cualquier cuenta, lo que no significa que las tengas. En Configuración solo el código de acceso viene incluido de verdad. El código SMS y la verificación de identidad funcionan con créditos prepago que se compran aparte, y una cuenta que no ha comprado ninguno aparece a cero. Tomado de las pantallas de compra: 0,30 $ por SMS y 2,00 $ por verificación de identidad. Presupuéstalos como consumibles, no como funciones incluidas.

Colocar los campos de la otra parte
El paso tres asigna un color a cada destinatario. Nuestros campos ya estaban rellenos de la pasada anterior; los del cliente quedaban en verde a la espera. El campo de fecha lleva la pista de formato MMMM dd, YYYY, así que el firmante no tiene que adivinarlo, y la lista de campos suma aquí Anexos, que el camino de firma propia no ofrece. Útil cuando esperas recibir un DNI o un certificado junto con el contrato.

El envío
La pantalla Mensaje a los Destinatarios rellena el asunto como «Por favor, firmad: [nombre del documento]» y deja a la vista dos ajustes que suelen decidir si un contrato se cierra: Enviar Recordatorios, aquí en «Todos los días», y Documento caduca, fijado en 30 días. Vienen puestos de fábrica, no hay que ir a buscarlos.

El envío termina con una confirmación que explica el mecanismo en lugar de limitarse a decir que ya salió: los firmantes reciben el aviso en el orden fijado, tú recibes otro a medida que terminan, y todos se llevan una copia cuando el documento queda cerrado.

Después el documento se queda en Pendiente con el estado «Fuera para firma (0/1)» y una barra de progreso, hasta que vuelve firmado. El contador aparece entero, cosa que no ocurre en todos los idiomas.

Lo que recibe tu cliente
Al destinatario le llega un correo con un solo botón, Review Document. Nada que instalar, ninguna cuenta que crear, ninguna contraseña: el enlace lleva directo al contrato. La fecha límite va en el cuerpo del mensaje, así que nadie tiene que preguntarla, y el aviso de no reenviar el correo deja claro que el enlace es nominativo.

El enlace abre una casilla antes que ninguna otra cosa: el firmante tiene que aceptar el uso de la firma electrónica para acceder al contrato. Es el paso de consentimiento que exige eIDAS, y ponerlo delante del documento y no detrás es el orden correcto, porque así el acuerdo queda registrado antes de cualquier actuación sobre el contrato. El documento se ve de fondo mientras tanto, de modo que el firmante no marca a ciegas.

A partir de ahí una marca amarilla se sitúa sobre el primer campo vacío y va llevando al firmante de uno a otro hasta el botón de terminar. No puede saltarse un campo obligatorio ni buscar dónde hacer clic en una página densa, algo que cuenta cuando el contrato tiene varias páginas y las líneas de firma están abajo. Nuestro firmante de pruebas, que no había usado Sign.Plus nunca, rellenó firma, nombre, cargo y fecha sin una sola indicación por nuestra parte. Un aviso para envíos a clientes españoles: estas pantallas del destinatario siguen en inglés, mientras que la interfaz del emisor está traducida.

Cierre
El firmante acaba en una pantalla de confirmación que le anuncia la copia firmada en cuanto hayan firmado todos. Ahí termina su parte, sin que en ningún momento se le pida crear una cuenta, y eso quita la fricción más habitual del lado del destinatario: el contrato que se queda dos días parado porque el de enfrente no quiere registrarse para firmar una página.

Del lado del emisor el documento pasa a Completado. Al abrirlo están las dos firmas y el panel de detalle da páginas, estado y las marcas de creación y última modificación.

Nuestro firmante de pruebas llegó al final sin preguntarnos ni una vez qué tenía que hacer. La observación se queda en un contrato de demostración y no dice nada de lo que exige el uso real, pero enseña un recorrido que se sigue solo a la primera, y de ahí sale la nota de facilidad de uso.
Cómo se vende de verdad la firma cualificada
Este contrato lo firmamos con una firma electrónica simple. La firma electrónica cualificada (QES), el nivel con el mismo valor jurídico que una firma manuscrita en toda la Unión Europea y el motivo por el que la mayoría de compradores europeos se fija en esta plataforma, no está incluida en ningún plan. Es un consumible prepago que se compra aparte, y la interfaz española lo dice sin rodeos: la línea de la firma cualificada aparece como no autorizada, con cero disponibles y un botón de compra al lado. En esa misma pantalla, el código de acceso es lo único que no lleva botón de compra enfrente.
La pantalla de compra la cobra a 50 $ los 10 créditos y 5.000 $ los 1.000. Los dos puntos caen sobre la misma recta: 5,00 $ por firma cualificada, sea cual sea la cantidad, sin ningún descuento por volumen. Mil firmas cualificadas cuestan exactamente cien veces lo que cuestan diez.
Eso cambia la cuenta para quien firma en cualificado con regularidad. Un equipo de cinco personas en Professional, a unos 19,99 $ por usuario y mes, paga cerca de 1.199 $ al año en licencias; añade 100 firmas cualificadas y la factura real se acerca a 1.699 $. También mueve la comparación: Skribble vende la firma cualificada desde 5 € por uso, pero incluye un cupo anual en sus planes Team y Pro y cobra 4,50 € y 4 € por encima. Skribble sale por tanto más barato por firma a medida que sube el volumen, mientras Sign.Plus se queda en 5 $ indefinidamente. Para un uso ocasional los dos se parecen; con volumen, Skribble es la vía más barata. Calcula tu propio volumen con la calculadora de costes antes de comprometerte, porque el precio por usuario por sí solo se queda corto respecto a lo que acabarás pagando.
Un vistazo a la interfaz
Funciones principales
Firmas cualificadas suizas y europeas, emitidas de forma nativa
Sign.Plus emite FEC conforme al ZertES suizo y al eIDAS europeo a través de Swisscom Trust Services, algo poco habitual a este precio. Conviene presupuestarlo aparte: la FEC no está incluida en ningún plan. Es un crédito prepago de 5 $ por firma, también en Enterprise, donde las solicitudes de firma sí son ilimitadas. También cambia el recorrido del destinatario: un documento con FEC envía al firmante a Swisscom para una verificación de identidad antes de firmar.
HIPAA con BAA firmado a precio de pyme
Enterprise cubre HIPAA con BAA firmado por 49,99 $ por usuario y mes con pago anual. Es el precio público más bajo para llegar a un BAA entre las plataformas que probamos, mientras DocuSign y Adobe empujan al comprador sanitario hacia planes solo con presupuesto. El acuerdo se solicita, así que el panel de cumplimiento aparece como no conforme hasta que lo pides.
Residencia de datos en 22 regiones, dos de ellas suizas
Eliges dónde se guardan los documentos entre 22 regiones de América, Europa y Asia-Pacífico, con Ginebra y Zúrich junto a Fráncfort, Londres, Finlandia, Bélgica y Países Bajos. Suiza es la opción por defecto. Muy pocos competidores de este rango permiten fijar el almacenamiento en un país concreto.
Firma presencial en un dispositivo compartido
Desde Professional puedes pasar un portátil o una tableta a quien tienes delante, recoger la firma manuscrita en el momento y que el documento firmado y su certificado queden archivados automáticamente. Encaja en clínicas, inmobiliarias y en cualquiera que firme en mostrador y no por correo.
Apps en todas las plataformas, siempre sincronizadas
Web, iOS y Android se mantienen sincronizados: un documento empezado en el portátil se firma desde el móvil sin desajustes. La firma desde el escritorio pasa por Print to Sign. Para equipos que firman en movimiento y no en una mesa, esta es la parte que se usa a diario.
Precios
Sign.Plus publica sus precios sin necesidad de hablar con un comercial. Hay un detalle que se le escapa a casi todo el mundo: las cifras de la página de precios son las del pago anual. Al mes, cada plan cuesta más, por eso abajo aparecen ambas columnas.
| Plan | Pago mensual | Pago anual | Solicitudes de firma | Puntos clave |
|---|---|---|---|---|
| Free | 0 $ | 0 $ | 3 en total | 1 plantilla, 1 usuario, sin tarjeta |
| Personal | 14,99 $ | 9,99 $ | 10/mes | 1 usuario, 5 plantillas, Scan.Plus Pro incluido |
| Professional | 29,99 $/usuario | 19,99 $/usuario | Ilimitadas | Hasta 5 usuarios, 10 plantillas, firma presencial |
| Business | 49,99 $/usuario | 29,99 $/usuario | Ilimitadas | Plantillas ilimitadas, Zapier, marca personalizada |
| Enterprise | 79,99 $/usuario | 49,99 $/usuario | Ilimitadas | SSO, BAA de HIPAA, residencia de datos, soporte prioritario |
El ahorro está en el pago anual, hasta un 40 % en Business, y todo suscriptor de pago recibe Scan.Plus Pro. Un coste que la tabla no muestra: las firmas cualificadas, la verificación por SMS y las comprobaciones de identidad son créditos prepago que se compran aparte y no se incluyen en ningún plan, Enterprise incluido. Una FEC cuesta 5 $ por firma, así que cien firmas cualificadas al año suman 500 $ sobre la suscripción.
API para desarrolladores de Sign.Plus
La API es un producto de Sign.Plus aparte, con sus propios planes y su propia página de precios. Ninguno de los planes de firma anteriores la incluye, y ninguno la exige.
Está pensada para equipos que integran la firma en su propio producto o en su back office. También tiene columna mensual y anual, aunque aquí el descuento por pago anual es mucho más corto que en los planes de firma.
| Plan API | Mensual | Anual | Solicitudes de firma |
|---|---|---|---|
| Essential | 79,99 $ | 75,99 $ (911,99 $/año) | 50/mes |
| Grow | 299,99 $ | 279,99 $ (3.359,99 $/año) | 200/mes |
| Scale | 719,99 $ | 659,99 $ (7.919,99 $/año) | 600/mes |
| Enterprise | A consultar | A consultar | Volumen alto |
Pagar por año ahorra entre un 5 % y un 8 % según el escalón, bastante menos que el 40 % de los planes de firma.
Mire dónde están los límites antes de elegir escalón. La personalización de marca y la autenticación por SMS empiezan en Grow. HIPAA y los webhooks son exclusivos de Enterprise, así que una integración basada en webhooks acaba en el plan a consultar sea cual sea su volumen. El número de plantillas también sube con el escalón: cinco en Essential, diez en Grow, ilimitadas desde Scale. Los cuatro escalones incluyen SES, AES y QES como niveles de firma disponibles.
La documentación, el sandbox y los tokens de acceso están disponibles antes de comprar, así que la API se puede probar sin plan.
Seguridad y cumplimiento
El origen suizo de Alohi no es un adorno de marca: condiciona la arquitectura de seguridad. Sign.Plus se diseñó bajo la ley suiza de protección de datos, uno de los marcos más estrictos del mundo. La empresa matriz tiene las certificaciones ISO/IEC 27001 y SOC 2, auditadas por un tercero y no autodeclaradas.
El cifrado está bien resuelto: AES-256 en reposo, con una clave distinta por usuario en lugar de una compartida, y TLS 1.3 en tránsito. La infraestructura se apoya en CDN protegidas frente a ataques DDoS y en una arquitectura por capas que separa los entornos de cada cliente. La autenticación de dos factores está en todos los planes, aunque desactivada de fábrica: conviene activarla antes del primer envío real.
En cumplimiento, lo que distingue a Sign.Plus es la amplitud de la cobertura para lo que cuesta. HIPAA con BAA firmado en Enterprise, que es lo que importa a la telemedicina y a las consultas médicas. RGPD y CCPA cubren los requisitos europeos y californianos, y PCI-DSS los datos de tarjeta. Por último, la residencia de datos fija el almacenamiento en una región concreta, que es lo que exigen Schrems II a las empresas de la UE y la nLPD a las suizas.
Cada firma terminada deja una pista de auditoría detallada y un certificado de firma electrónica aparte: un PDF firmado que archivas por tu cuenta, al margen de la plataforma. Tu prueba de cumplimiento no depende de mantener abierta una cuenta en Sign.Plus.